10 de Junio

Han pasado varios años ya… Varios años de tu partida, varios años de no verte más, años más de vidas, varios años y sé que no volverás. ¿Sabes? Te extraño mucho, sobre todo cuando escucho a Mozart o Beethoven que tanto te agradaban, o cuando hojeo y leo a Carl Sagan y el “Cosmos”, o simplemente cuando salgo al jardín de casa, este jardín que cada día llora más y más al ver que ya no estás.

Ha pasado mucho desde que te fuiste. Mamá sigue igual de alegre ante la vida, pero con un vacio en el alma desde que ya no estás, mi hermana me recuerda mucho a ti, con carácter firme y luchando por lo que quiere, pero sin su gran apoyo que eras tú. Yo, un poco más loco cada día, luchando por ideales y convicciones. A veces me canso de la lucha diaria, pero recuerdo tus palabras sabias, “Nunca dejes de luchar hasta el final hijito”. Tú me enseñaste lo que es querer vivir y luchar hasta el final, sin embargo, los guerreros como tú también pierden batallas.

Extraño tus relatos de la historia, los viajes por el mundo a través de tu voz, tu sabiduría e inteligencia y tus ganas de vivir. A veces, quisiera retroceder el tiempo y haber podido platicar contigo. Me arrepiento de no haberlo hecho.

Aún recuerdo la última vez que nos vimos, era una tarde gris y lluviosa, me tomaste de la mano y me pediste que nunca te dejara. (Aún lo recuerdo y mis ojos lloran)

Me pregunto muchas cosas, ¿Qué me hubieras dicho del movimiento que encabezo a favor de las Personas Con Discapacidad? ¿Qué dirías de mi primer trabajo? Ó ¿Qué dirías de este México de políticos y marchas? Me hubiese gustado verte aquí y ahora. Lástima, el hubiera no existe.

Son ocho años son ya que no te veo con mis ojos, pero de vez en cuando tu “Corazón Gigante”, me visita en sueños. Vienes a mi… platicamos, discutimos y nos reímos, tal como hace tiempo. Y volvemos a compartir las tardes en casa, sentados en la barra a tu llegada del trabajo. Recuerdo esos panes negros con aceite de olivo y jamón.  Nuevamente te escucho decir, “Campeón sin corona, ya llegué”, cómo olvidarlo.

Hace ocho años ya, Papá, que extendiste tus alas de ultraligero y remontaste el vuelo al Cielo. Nuestro amigo el unicornio blanco se ilumina con los rayos del sol, pero pasa frío  al no verte pasar.

En este día gris y obscuro, lo único que alimenta mi alma, es saber que descansas en paz, que tu alma esta con mi Dios y que nos proteges y nos cuidas estés donde estés.

Cómo me gustaría pedirte al manos, “Cuéntame una tontería”, como dice Luis Eduardo Aute.Pero la realidad es que no puedo regresar el tiempo atras.

Sólo me queda decirte lo mucho que te amo y lo mucho que te extraño. Como diría Bertolt Brecht “Hay hombres que luchan un día y son buenos. Hay otros que luchan un año y son mejores. Hay otros que luchan muchos años y son muy buenos. Pero hay quienes luchan toda la vida, esos son imprescindibles”.

Con cariño y amor tu hijo que te ama:

Xicani.

Xicani®
Xicani®, es Periodista, Conferencista Motivacional, & Coach Ontológico & de Vida, con una trayectoria de 7 años en diversos Medios de Comunicación, y 3 años, impartiendo su conferencia, “El Sentido de la Vida & la Felicidad”. Es autor de la columna semanal, "Sigo en Pie". Así como fundador de, Xicani® Consultoría & Coaching, & Xicani® Online: http://xicani.com/ Además, es Co-fundador de Fundación Vuelo Libre A.C.
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