México… Una sociedad rota

Están ocurriendo cosas en México y el mundo, que nos abocan a desequilibrios morales y sociales difíciles de abordar y tratar de solucionar. Los instrumentos de fuerza social están tocados, muy tocados como consecuencia de los egoísmos y excesos de todas las clases sociales.

Tanto en el ámbito nacional como en la internacional, una sociedad desarticulada, y sin estructura, sufre una debilidad que le impide descifrar los objetivos para encarar con fuerza y garantías un futuro mejor.

Qué capacidad tiene la sociedad internacional, y no me refiero a los gobiernos, ni a los organismos internacionales, me refiero a los pueblos, a los hombres y mujeres. Qué capacidad tenemos para enfocar cuestiones como la que está ocurriendo en México, donde la muerte nos inunda cada mañana y donde la clase política, se burla de nosotros, en nuestra cara, pero lo peor no es eso, lo peor, es el comportamiento de algunos que se atreven a decir estupideces, como que si la gente sale a protestar en las calles, son “nacos”, por favor, ya no estamos para esas cosas, y obviamente, el gobierno y la clase política, se emociona al ver a la gente atacándose una a otra. Sí, esto está ocurriendo en nuestro país, en el mundo

Pero, ¿Cómo se lucha contra ello? No bastan decisiones gubernamentales, que, por cierto, tampoco están abundando. Los ciudadanos del nuestro país y el mundo, han de comprender que esto es una barbaridad que nos destruye, y me preocupa que nos quedemos pasmados ante tanta  atrocidad de parte del gobierno, y violencia, eso sí, cuando nos pasa algo, queremos el apoyo, y no somos capaces de tender la mano a quien lo requiere.

También, no somos capaces de hablar de estrategias relacionadas con posiciones de ética, de moral, de qué nos gusta y qué no. Mucho menos, de cuestiones que tengan que ver con la defensa de los derechos de los grupos con mayor vulnerabilidad. Éste compromiso universal de las clases trabajadoras ha ido de mal en peor.  Sólo el poder del Capital ha conseguido una mayor globalización abusando de la debilidad de las luchas laborales nacionales.

Estos poderes son los que nos están destrozando en México, y lo seguirán haciendo, mientras la sociedad, siga quebrándose a pedazos. Aún podemos la sociedad de este País debilitarnos más, mucho más. Nuestra clase política lo sabe. No sé si nosotros comprendemos la importancia.

Estamos muy tocados. Y yo pregunto, ¿Qué estamos dispuestos a hacer para generar un cambio en el panorama actual?

¿Estamos solos? Si, me da mucha tristeza decirlo, pero sí, mientras sigamos aplastando al de a lado, creyendo que si nos va bien, ya salimos avante, no lograremos nada como país, y lo peor, como sociedad. Por el contrario, si logramos darle la vuelta y entender que #TodosSomosUno, unidos y creando “corresponsabilidad” con el gobierno, tal vez, podamos avanzar. La cuestión ahora es saber si seguimos esperando, y dejar que se salgan con la suya, o estamos dispuestos, con nuestras organizaciones a defender nuestros derechos.

Mi propósito, es apoyar a las personas para que juntos, logremos una sociedad más justa y unida, para tener un país mejor, una sociedad unida, no sociedades rotas.

Xicani.